LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI


Imagen relacionada


La educación del siglo XXI es muy compleja y exige comprensión, pero también límites. No se debe permitir que el alumno en la escuela haga lo que quiera, y aquí está muy comprometido el personal directivo que debería apoyar al docente en cuanto a la puesta de límites, ya sean llamados de atención, citación a los padres, o incluso, cambio de turno o de escuela, para educar en libertad, pero con compromiso y responsabilidad.

La educación exige valorar a cada alumno en toda su expresión, no solo como alumno sino como ser humano integral, con sus distintas capacidades y necesidades, ateniéndonos a la teoría de las inteligencias múltiples, y sin encasillarnos en el coeficiente intelectual de cada uno, lo que nos abrirá como educadores un gran abanico de posibilidades.

La educación del este nuevo siglo, requiere aprender significativa y críticamente, para incorporar los conocimientos en forma duradera, progresiva y sabiendo su sentido, percibiéndolos como útiles y necesarios. Debe estimularse la creatividad, la participación, el respeto por el otro, y la solidaridad, necesarios para convivir en una sociedad democrática.

Las evaluaciones deben ser prioritariamente formativas, a partir de las evaluaciones diagnósticas, aprovechando cada evaluación como un compromiso para mejorar, repensar o cambiar el rumbo del proceso, tanto educador como educando.


Otro desafío es el aprendizaje de lenguas extranjeras tomando en cuenta la apertura del mundo y la posibilidad de acceso a fuentes de información que se hallan escritas en otros idiomas.

Siglo XXI: la importancia de la educación en el mundo 2.0

En el siglo XXI, la educación seguirá transformando vidas y generando cambios en todas las áreas. La tecnología no reemplazará la labor educativa como tal; simplemente, la hará más eficaz ante las necesidades de los ciudadanos del siglo XXI.
De hecho, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su organismo para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), ha diseñado la Agenda de Educación Mundial, que pretende implementar hasta el año 2030, y en la cual se abordan temas como el acceso a la educación, la cobertura, las herramientas y su calidad en el mundo.
La importancia de la educación será todavía más significativa en regiones y países marcados por la desigualdad, la pobreza, la ausencia de derechos fundamentales, la falta de justicia y la exclusión social, entre otros factores.
Es más, ya lo estamos viendo: en los campos de refugiados y centros de acogida ubicados en sitios donde se han registrado crisis humanitarias, la educación de niños, adolescentes y jóvenes se ha convertido en el mejor recurso para superar esta situación y dotar a los afectados de nuevas alternativas de supervivencia.

¿Cómo debe ser la educación del siglo XXI?


Cada lugar tiene necesidades educativas que deben ser cubiertas de manera específica. No obstante, sí pueden señalarse algunos rasgos que debería tener la educación del siglo XXI para que se convierta en un motor de desarrollo:

  1. Debe ser flexible y lo más alejada posible de modelos rígidos, pues el mundo cambia constantemente y es preciso que los niños y los jóvenes se adapten a nuevos contextos y circunstancias. Nada es definitivo.
  2. Es necesario que promueva valores sociales como la igualdad, la justicia, la cooperación y la ayuda humanitaria, pues de esta forma se anima a los ciudadanos del mañana a ser motores de cambios estructurales y a tomar conciencia de las necesidades reales de su entorno.
  3. Debe insistir en el modelo de desarrollo sostenible como una meta a la que todos debemos contribuir. Los actos de las personas que en algunas décadas guíen los destinos del mundo no pueden obviar la sostenibilidad de la Tierra ni el cuidado de los recursos naturales


Resultado de imagen para educacion siglo xxi características


Resultado de imagen para educacion siglo xxi características






Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog